Septiembre – 2020

Columna de opinión

Columna de opinión

Queridos amigos/as de la FTO:

Permitidme expresar estos mis pensamientos en voz alta y compartirlo con vosotros, al margen de la gran publicidad y autobombo que viene de los medios oficiales, que, aunque digan lo contrario, el diagnóstico de lo que nos está ocurriendo sigue siendo equivocado, desviado y ocultado. En realidad, nos dan la información a cuenta gotas y nos nos cuentan la realidad de lo que está pasando, y de lo que va a pasar. Pero digamos que es sencilla: tras casi un mes de confinamiento, hoy, viernes 10 de abril, las cifras ‘oficiales’ nos revelan 4.500 nuevos casos de contagio detectados. 15.843 fallecidos con un ratio de 339 fallecidos por cada millón de habitantes. Se nos hiela la sangre, ¿verdad?

¿Qué está pasando realmente?

Pues que la gente no sabe si está infectada o no. Entre nuestra población, hay personas portadoras en período de incubación presintomáticas, y las hay que desarrollando la enfermedad son plenamente asintomáticas, y ambos tipos, con total desconocimiento, nos están contagiando uno a uno y en silencio.

Es prioritario hacer un esfuerzo mundial. Sí y digo mundial porque esto nos afecta a todos por igual y a un nivel global. Es necesario facilitar test de detección de coronavirus a toda la población, para, de este modo, poder aislar a la personas portadoras. ¡No hay otra solución!

Lamentablemente, repuntarán en pocos días los números de contagiados y, por ende, de fallecidos por saturación de nuestros medios sanitarios. ¿Dónde quedará el esfuerzo a día de hoy de millones de familias privadas de libertad?.

La prevención o el confinamiento no tienen sentido, o resta mucho su efectividad, si no somos conscientes del problema y la solución. Si desconocemos realmente dónde está nuestro enemigo, acabaremos matando moscas a cañonazos. Sin ir más lejos este próximo lunes la industria y la construcción reabren sus puertas, y los ciudadanos volverán a coger el metro, el tren, los taxis, los coches particulares… ¿Qué creemos que va a pasar ? Pues, lamentablemente, repuntarán en pocos días los números de contagiados y, por ende, de fallecidos por saturación de nuestros medios sanitarios. ¿Dónde quedará el esfuerzo a día de hoy de millones de familias privadas de libertad?.

¡Por favor!, dejemos de marear a la gente con mensajes sin sentido alguno, llenos de malintencionada demagogia. Si desconocemos todavía dónde está nuestro enemigo, si no tenemos los medios ni los recursos para ello, sigamos en hibernación hasta que todos esos tests sean reales, efectivos y nos proporcionen esa información vital para acabar con este maldito, una y mil veces, bicho. Una vez ahí, y no antes, podremos empezar a retomar nuestras vidas poco a poco.

Por lo tanto, no nos cansamos de repetir que hace falta altura de miras, que hace falta una gestión y un pacto multilateral de todos los sectores y países, representando a toda la población de nuestro mundo.

También los posibles remedios en el aspecto económico deben ser tomados a nivel mundial: ¿Dónde están los consejos mundiales? Ni siquiera en un marco europeo podremos tomar las soluciones adecuadas y efectivas: ¿no es este el mundo de la globalización? Repito, es un reto a nivel planetario, y digo esto porque si hacemos las cuentas fáciles, sin tanto adorno, todos sabemos que hasta que no se controle la pandemia, sectores fundamentales y básicos como la hostelería, el turismo, la automoción o la construcción, están, en su gran mayoría, perdidos para todo el 2020. Muchos más parados habrá en España -somos incapaces de establecer un cálculo- y la situación no será mucho mejor en Estados Unidos, un escándalo de proporciones hoy difíciles de imaginar. Este es el marco: paro incontrolable, economía en profunda recesión y con una posible solución para una vacuna, al menos, a un año vista. Multipliquemos y veremos que la pérdida para la economía será tremenda.

Por lo tanto, no nos cansamos de repetir que hace falta altura de miras, que hace falta una gestión y un pacto multilateral de todos los sectores y países, representando a toda la población de nuestro mundo.

Esta enfermedad mata, y mata mucho, y ese miedo, que se nos ha metido a todos en el cuerpo, no nos va a permitir tener una vida normal, como la que hemos conocido hasta hoy, hasta que no se alcance una solución real y efectiva.

Y darle a la máquina de hacer billetes. La renta básica es vital, pero no únicamente para personas en exclusión. Es necesaria que sea universal para toda la población. Más nos vale que empiecen a moverse en ese escenario si no queremos ver cómo lo poco que hemos recuperado desde 2008 se nos va de entre las manos y perdemos más, mucho más, incluido bienestar y libertades.

Esta enfermedad mata, y mata mucho, y ese miedo, que se nos ha metido a todos en el cuerpo, no nos va a permitir tener una vida normal, como la que hemos conocido hasta hoy, hasta que no se alcance una solución real y efectiva. Señoras y señores, pongámonos a trabajar de forma generosa y a nivel mundial. Este es el gran reto que tenemos como especie predominante. Estamos al borde de un abismo, pongámonos a trabajar juntos, sin reproche alguno, para salvar el mundo y nuestra forma de vida, que hoy tanto anhelamos.

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Empresario vocacional. Filántropo, comprometido con la sociedad y el individuo, y convencido de que es necesario un nuevo y más justo modelo de convivencia. Firme defensor de dar la voz al ciudadano.