Marzo – 2021

Entrevista

Entrevista coronavirus

Doctor, estamos a mediados del mes de diciembre y, por lo tanto, llevamos ya un largo tiempo sumidos en esta segunda ola de pandemia, que ha provocado también un número considerable de casos y una alta letalidad. ¿Qué análisis hace de la situación? ¿Le preocupan en especial las fiestas navideñas?

Es una situación que aunque no deja de ser preocupante es indudable que, en el caso concreto de Madrid, es mucho más favorable de lo que era hace un mes o mes y medio. Ha habido un descenso claro de un marcador que, además, es el marcador más seguro que tenemos, y es el que corresponde al número de pacientes que están ingresados en los hospitales, como digo un marcador muy fiable. En Madrid hemos tenido un descenso claro, al que se ha unido también, aunque en un descenso más lento, el de los pacientes que están ingresados en UCI. Yo creo que son dos marcadores que, aunque no nos hacen estar tranquilos o satisfechos, es indudable que marcan una mejoría de la situación.

Respecto a las Navidades, yo creo que parece evidente, y es la preocupación que todos tenemos, que las reuniones navideñas pueden producir un repunte de las infecciones. De hecho, no hay más que ver lo que ha sucedido en Estados Unidos tras la celebración del Día de Acción de Gracias, ahora están viviendo las consecuencias de esas celebraciones. Y, por lo tanto, desde el Colegio de Médicos hacemos un llamamiento a la prudencia. Es indudable que tenemos claro que hay cosas que no se pueden hacer, por ejemplo, las cenas de empresa o fiestas multitudinarias. En el caso de las reuniones familiares, hay que tener en cuenta que van a ser distintas a las de otros años; más reducidas; en la medida de lo posible, en espacios amplios; y siempre manteniendo las medidas de precaución. Si no podemos hacerlo en estas condiciones pues a lo mejor toca este año no estar con algún familiar para que el año que viene podamos estar todos reunidos otra vez.

Estamos preocupados porque las reuniones navideñas pueden producir un repunte de las infecciones. Hacemos un llamamiento a las prudencia.

Es evidente que en España la situación está mejorando. Pero en el caso de Madrid, ¿cuáles han podido ser las razones de esa mejoría tan clara? A corto plazo, parecía muy complicado revertir una situación que no hace tanto era muy critica, en una comunidad con una altísima densidad de población.

La verdad es que no se sabe por qué ha mejorado la situación en Madrid. Hay algunas teorías, que yo puedo compartir, pero realmente no sabe. En realidad, es un hecho multifactorial, en el sentido que no ha sido una sola actuación la que ha llevado a mejorar tanto la situación en Madrid. Lo primero que se ha hecho en Madrid, distinto con respecto a otras autonomías, es que ha habido un empeño grande en hacer diagnósticos, es decir, se hicieron muchas pruebas diagnósticas, masivas, sobre todo en aquellas zonas con una incidencia de la enfermedad muy alta, y esto permitió detectar a muchos infectados, muchos de ellos completamente asintomáticos; y aislarlos. Eso yo creo que fue un gran acierto, conseguir aislar a un gran número de personas, que estarían contagiando, y sobre todo en Madrid donde tenemos unas peculiaridades muy distintas a otras autonomías, con una densidad de población muy grande, mucha gente desplazándose en transporte público, es decir, una comunidad particularmente compleja a la hora de controlar la pandemia. Esa, como digo, creo que fue una medida muy acertada. Se han hecho muchas cosas en Madrid.

Por otro lado, producto también de la politización, muchas veces se han implementado medidas antes de ver el efecto de las medidas previas. Es decir, si yo aplico una medida hoy, simplemente por el periodo de incubación que tiene la enfermedad, solamente voy a ver los efectos dentro de unos diez o catorce días. ¿Qué ha pasado en Madrid? Pues que se han tomado medidas sin llegar a ver los efectos de las previas, y muchas veces con administraciones distintas, con lo cual al final resulta complejo saber si una medida tuvo efecto o no.

Pues si le parece hablemos precisamente de esa politización que, desde el inicio, ha impregnado la gestión de la pandemia, un hecho que, como ha señalado usted con frecuencia, ha sido el principal error, más allá de la también falta de coordinación entre las comunidades autónomas y el Gobierno central.

Sobre la politización, a mi lo que me da pena es que no haya un comité de expertos que sea transparente y que nos diga por qué se recomiendan determinadas medidas. Sí estaría bien que cuando se tomen medidas, tanto por parte del Gobierno autonómico como por parte del Gobierno central, nos digan en qué se basan esas medidas. Nosotros, en el Colegio de Médicos de Madrid hemos creado un comité de expertos independiente, que es transparente, y que cuando da recomendaciones expone en los artículos científicos en qué se basan esas recomendaciones. Me cuesta entender por qué no puede hacer algo así el Gobierno de la nación, que yo creo que, al final, es el que de forma más clara puede adoptar medidas que influyan en más gente; incluso ya se le obliga a que de a conocer los expertos que están asesorando, es algo evidente.

Yo creo que somos de los pocos países del mundo en el que no es público quién está asesorando al Gobierno; yo incluso iría un poco más allá, no solamente conocer quién asesora sino cómo, es decir, que los informes sean públicos. Creo que esto ayudaría mucho a no politizar la pandemia porque el debate se trasladaría al campo científico y epidemiológico, que es donde debería estar y no en el campo político.

España es uno de los pocos países del mundo en el que no son públicos los nombres de quienes están asesorando al Gobierno.

En realidad estamos hablando de transparencia. Pero nos gustaría retomar la cuestión de la relación existente entre las distintas comunidades autónomas y el Gobierno central. ¿Considera que ha sido eficaz? ¿Ha existido la suficiente coordinación?

Yo creo que es notorio que no ha sido eficaz. De hecho, hay un grupo de expertos, tanto nacionales como internacionales, que escribieron una carta en ‘The Lancet’, que es la segunda revista médica más importante, y que, más recientemente, lo han hecho en otra revista, también de la familia ‘Lancet’, en la que han venido a solicitar una auditoría independiente que valore el motivo por el cual se ha hecho una gestión inadecuada de la pandemia en España. Yo creo que es evidente que ha sido inadecuada, por ejemplo, tenemos una de las tasas más altas de contagios entre el personal sanitario; y una serie de indicadores que vienen a reforzar que ha habido cosas que no se han hecho de forma clara. Y luego ha habido muchos intereses en juego, porque no todas las decisiones han sido adoptadas por motivos científicos sino que ha habido intereses políticos, económicos, sociales, como el tema de la hostelería, el turismo, la despoblación…. que yo entiendo que son cosas muy importantes, pero que han primado sobre lo que son las recomendaciones, que deben estar basadas exclusivamente en la situación epidemiológica.

En todo caso, tampoco es momento ahora de mirar hacia atrás, pero yo creo que en algún momento, cuando salgamos de esto, habrá que valorar lo que se ha ocurrido, que haya un organismo independiente que diga el por qué se han tomado determinadas decisiones y por qué no se adoptaron otras. Si miramos a los países de nuestro entorno creo que la gestión de la pandemia que han llevado a cabo, en general, ha sido más eficaz que la que hemos tenido nosotros. Es cierto que el tema de la sanidad transferida a las autonomías en algún momento ha podido complicar la gestión; y también es cierto que ha habido mucha confusión, momentos en los que la población ya no sabía qué normas estaban activas: si hay toque de queda, si no hay toque de queda, a qué hora, comunidades con normas distintas… Hubiese sido más adecuado tener pocas normas, pero que hubiesen sido más claras, para que todos tuviésemos claro a qué atenernos.

Es notorio que la coordinación entre las autonomías y el Gobierno central ha sido ineficaz e inadecuada.

Hay dos cuestiones que tampoco querríamos dejar escapar a su análisis, prioritarias para el ICOMEM, que son la situación actual de los profesionales sanitarios (Los médicos fueron a la huelga a finales de octubre por las medidas del Ministerio de Sanidad para paliar la carencia de profesionales). Y el estado de los médicos de atención primaria, que, sin duda, merecen una especial atención.

Sobre la primera, creo que las reivindicaciones son muy justas, otra cosa es que si era adecuado hacer una huelga en un momento de pandemia, pero yo creo que las reivindicaciones son muy justas. Hemos tenido un Real Decreto que no solo es injusto ante la situación real que estamos viviendo sino que va contra la normativa, nacional y europea. Es un Real Decreto que permite que profesionales que no están cualificados para desempeñar algunas labores las desempeñen, con lo cual creo que hay que entender que haya una reivindicación en concreto contra este Real Decreto, y yo lo comparto totalmente. Además, en un momento en el que pueden faltar médicos, lo suyo es hablar con los colegios profesionales y ver qué se puede hacer. Es curioso, por ejemplo, que desde que se acaba la carrera hasta que los médicos se presentan al examen MIR pasan muchos meses, estamos hablando que el siguiente examen MIR a los médicos que se graduaron en junio será ya en el mes de marzo, es decir, tenemos casi un año de diferencia y todo esto se podría acelerar. Yo creo que es una medida my clara que se puede hacer.

Y luego cuando se dice que faltan médicos, pues habrá que ver la situación, esto es un poco como la ley de la oferta y la demanda. Es decir, tenemos muchos países de nuestro entorno en los que hay ofertas muy atractivas para nuestros médicos, yo tengo ahora mismo compañeros que en estos momentos se están yendo a Francia, con lo cual a lo mejor lo que tenemos que hacer es mejorar las condiciones aquí para que no se vayan y de esta forma, además, evitar las contrataciones irregulares, que a nosotros, como Colegio de Médicos, es un tema que nos preocupa mucho, que se pueda contratar a alguien que no esté especializado en una determinada especialidad para hacer esa labor.

Y aprovecho para recordar que la atención primaria, la medicina de familia, es también una especialidad. Igual que no estaría bien que alguien que no sea cirujano se dedique a realizar cirugías tampoco está bien que alguien que no tenga la especialidad de atención primaria haga labores específicas de esa tarea. Es indudable que ha habido y todavía hay algo de desbordamiento en la atención primaria. Hay que entender que los compañeros de atención primaria en este momento están haciendo una multitarea: consultas presenciales, consultas telefónicas, seguimientos, desplazamiento a los domicilios, control de las residencias de ancianos y, además, en muchas ocasiones, supliendo a compañeros que están de baja. Es una situación que necesita una vuelta de tuerca, en el sentido de repensar la atención primaria, y también se requiere dotarla de más recursos, incluyendo los recursos humanos.

Y no queríamos finalizar sin abordar el asunto de las vacunas. En occidente, Reino Unido ha sido el primero en iniciar una carrera cuyos prolegómenos se han concretado en tiempo récord, todo un logro de la Ciencia. ¿Estamos ante el principio del fin? ¿qué lectura hace de todo este proceso?

Bueno, ojalá que estemos en el principio del fin. Yo espero que el año que viene por estas fechas estemos en el fin. En todo caso, yo creo que las cifras de vacunación que se dan en España son algo optimistas. Por ejemplo, en Madrid todavía hay muchas personas que están esperando a vacunarse de la gripe, y esa es una vacuna que está organizada y que se hace todos los años sobre un porcentaje relativamente pequeño de la población. Cuando tengamos que vacunar a toda la población, en un espacio de tiempo corto, va a ser un desafío enorme, con lo cual creo que es optimista decir que estaremos todos vacunados en los próximos seis meses, ojalá me equivoque y así sea, pero creo que es optimista. Incluso poniendo todos los recursos disponibles estamos hablando de casi un año de campaña de vacunación. Es cierto que tampoco es necesario vacunar al cine por cien de la población para conseguir la llamada inmunidad de rebaño, pero sí que hay que vacunar a una cifra importante y, por tanto, yo creo que estamos hablando de bastantes meses.

Espero que el año que viene por estas fechas estemos en el fin, aunque creo que las cifras de vacunación son algo optimistas.

¿Recuperaremos la antigua normalidad?

Yo creo que no vamos a volver a la situación previa porque hay muchas cosas que hacemos ahora que en el futuro se seguirán haciendo independientemente de la situación, han venido para quedarse, como esto que usted y yo estamos haciendo a través de ordenador o la telemedicina. Pero yo sí creo que dentro de un año estaremos en una situación muy similar a la que teníamos antes de la pandemia, con algunas cosas distintas y algunas distintas para bien.

Este autor no tiene información biográfica